De frente, de perfil y de espaldas.

Un desafío a nuestro modelo de convivencia como el planteado por el secesionismo, (azuzado por salvajes radicalismos), genera dudas, tantas como recelos entre quienes lo plantean y los que han de abordarlo.

Que el propio gobierno en funciones catalán tenga división de opiniones en cuanto al documento presentado como órdago a nuestras instituciones supone una prueba palpable de que si encuentran una firme oposición de todos los grupos constitucionalistas, no podrán ejecutar su pretensión que va en contra de los derechos de sus conciudadanos.

Con esas dudas y desconfianzas el documento se tramita administrativamente y ello obliga a posicionarse a todas las fuerzas políticas nacionales. El líder de la oposición en el Parlament, Ciudadanos, muestra la coherencia que atesora e inicia una ronda de contactos que desvelan las actitudes de todas las fuerzas ante una de las mayores amenazas a nuestra democracia.

El ya caduco PP muestra su intención de seguir usando la vía judicial obviando el diálogo político, lo cual nos ha traído a donde hoy estamos. Más preocupante es el caso del PSC, que abiertamente muestra una lamentable actitud dubitativa que en este caso supone abiertamente dar alas al documento.

El caso de Podemos es incluso peor, habla directamente de plantear referéndums ilegales y parciales en cada territorio que lo desee, obviando la aplicación de un ordenamiento jurídico que les permite estar en las instituciones, un auténtico esperpento y un enemigo declarado de la unidad y reforma democrática de nuestro país. De hecho, en Andalucía los radicales del SAT se han tomado en serio sus manifestaciones y ya solicitan un referéndum en su pueblo para independizarse de España, pues, con Podemos “sí se puede”.

PABLO CAMBRONERO. 

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Una pequeña guerra mundial.

Las reuniones de las potencias involucradas en la guerra de Siria se suceden en lujosos hoteles donde se negocian posturas mientras en la zona de conflicto se mata y muere a diario.

Lo injusto de esta situación queda en un segundo plano si se analiza que por fin Rusia y EEUU han localizado y hecho estallar su ansiada guerra. El campo de tiro es un pequeño país antes próspero y con un patrimonio cultural ya casi extinto.

Unos han encontrado a un dirigente que, afín a las pretensiones soviéticas, ha aceptado de buen grado el apoyo ruso e iraní. Otros, proyectados como víctimas del dictador, constituyen un heterogéneo e indeterminado grupo de guerrilleros apoyados por los estadounidenses en la lucha por el derrocamiento de Al Assad.

Unos y otros dicen luchar contra las posiciones del Estado Islámico mientras millones de refugiados se acumulan en los pasos fronterizos de Turquía y el este de la Unión Europea.

Pobreza, muerte y destrucción, eso es lo que nos llega de esa, antaño, próspera tierra hoy convertida en campo de tiro. Una guerra que de no ser por los apoyos internacionales quizás ya estuviera resoluta. Por responsabilidad lo que deberían hacer las superpotencias es evitar los conflictos bélicos asegurando que la población civil no sufre sus consecuencias o actuar a posteriori para garantizar vidas y derechos.

PABLO CAMBRONERO.

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Unos cómplices esperados.

Aunque los últimos comicios autonómicos catalanes  fueron un revés considerable para el separatismo catalán, el calendario ya estaba marcado. Sabían que la disolución de las cámaras para la consiguiente  convocatoria de elecciones generales sería el momento idóneo para plantear el mayor de los retos, y lo era porque desaparecía de la ecuación la eterna amenaza del Gobierno de usar el difuso artículo 155 de la Constitución. Un Senado disuelto y representado en una Diputación Permanente deslegitimada para tomar decisiones de este calibre era el impulso necesario que necesitaban para ganar el tiempo necesario para la aprobación de documentación que haría irreversible la independencia.

Poco les importó que la mayoría de la población que injustamente gobiernan manifestara en las urnas que otras opciones políticas eran más viables que el secesionismo pretendido por estos grupos políticos.

Ante el famoso documento, Ciudadanos, como principal grupo de la oposición, planteó a todas las fuerzas políticas un frente común que, en ámbito parlamentario, hiciera ver que habría una lucha común contra este despropósito. Sólo el PP respondió en positivo, lo cual nos hace conscientes de algo que ya sabíamos, que el PSC y Podemos pretenden  romper España para convertirla en aún no saben qué.

Podemos envistió a Forcadell, el PSC se sitúa de perfil ante el pulso. Ambas fuerzas van a protagonizar el daño más grande que pueden hacer a España que, al menos en esto, necesita unidad y cohesión de los partidos constitucionalistas para continuar y mejorar nuestro estado de derecho.

PABLO CAMBRONERO. 

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Los peligros del comer.

La Organización Mundial de la Salud ha hallado una evidencia de que nuestra adquirida naturaleza carnívora puede llegar a provocar la más temida de las enfermedades que asola nuestra existencia en esta privilegiada tierra.

La muerte planea en cada una de las manifestaciones de este ente, pero, no menos presentes están las consecuencias económicas de sus advertencias. Industrias que dan trabajo y posibilidad de vida a millones de humanos ven como estos entes internacionales, (cuya labor es necesaria y muy loable), comete la tremenda irresponsabilidad de manifestar públicamente que la base de la alimentación mundial puede provocar una muerte horrible.

Evidentemente los matices de este comunicado son obviados por los medios que tildan de irresponsable esta conducta de la OMS. En esta sociedad de la mega información, poco importan los matices si la noticia es lo suficientemente jugosa como para vender dicha publicación. “Que la realidad no te estropee una buena noticia”.

El cáncer está codificado en el código de barras humano, no es más que la caducidad hecha patología de unos cuerpos efímeros condenados a desaparecer. Ser conscientes de esta realidad haría que “digiriéramos” mejor este tipo de avisos de la OMS.

PABLO CAMBRONERO. 

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El punto álgido del pulso.

Asamblea constitutiva del Parlament Catalán, la Presidenta de la Cámara, la ex dirigente de ANC, (elegida gracias a los votos del Podemos Catalán y los “arrejuntados por el ya veremos”), se corona iniciando la legislatura con un ¡viva la República Catalana!. ¿Qué República?, ¿qué nos hemos perdido los que vivimos en este territorio considerado infame por el secesionismo?

De un plumazo aumenta exponencialmente el pulso al Gobierno Central de manos de un alto cargo constitucionalmente envestido. Mientras esto sucedía, Rajoy leía su manifiesto hablando del apocalipsis que necesariamente se sucedería si osaramos no votar a su caduco proyecto. Esta legislatura termina con este asunto en su peor momento, ¿casualidad o causalidad?

Este alto cargo impone desde su injusta posición un régimen político que los catalanes han rechazado mayoritariamente en las urnas, y lo hace con la cobarde impunidad que le otorgan los votos infames de la han encumbrado. ¿Y ahora qué señor Rajoy?, ¿corremos un tupido velo ante esta manifiesta muestra de rebeldía?

Ya disueltas las Cortes, nada se puede hacer ante este desafío creciente hasta las elecciones, y son conscientes de ello.

Pero a partir del 20 de diciembre la ciudadanía debe reaccionar, y lo debe hacer para lograr cambiar y resolver los problemas que nos asolan, entre los que destaca este pulso soberanista. Los 25 diputados de Ciudadanos en Cataluña realizan una labor titánica en esa comunidad, con el impulso de un Gobierno central naranja no me cabe duda que en toda España se hablaría con orgullo de un gobierno de todos.

PABLO CAMBRONERO. 

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Prefiero el plasma.

Conscientes y firmemente convencidos de que el Gobierno Popular ha protagonizado una de las peores legislaturas en cuanto a recortes sociales, desempleo, vergonzante corrupción que les acorrala y permisividad con los destructores de la unidad del país, aparece su líder y en ese tono poco creíble y cabizbajo, (leyendo el discurso de alguno de sus cientos de asesores), nos amenaza con que un cambio se produciría si su partido no gobernara en la próxima legislatura, ¡oh, gloriosa novedad!. Es precisamente eso lo que este país necesita.

El cielo caerá sobre la tierra si sus cospedales, santamarías, catalás, etc, no vuelven a pasear sus carteras por el Parlamento Español. Tiempos pasados volverán sembrando de caos y destrucción el país que hoy es el edén en el que este hombre cree vivir, ¡pues será usted!

Alguno de sus caros gurús contratados para hacerle la campaña, (y pagados por todos), habrá vaticinado su victoria electoral, y por ello se permite el lujo de dar irrisorias clases de decencia a otras fuerzas. Quizás sean sólo los socialistas los que puedan recoger el guante y lanzar otro igual de sucio, seguro que lo hacen…

A cada lamentable intervención del líder conservador se hace más y más evidente la necesidad de un cambio en nuestro país. Casi añoro el plasma, nos hacía menos evidentes las carencias de nuestro Presidente y sus políticas.

PABLO CAMBRONERO. 

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El Senado.

Nuestra Cámara de representación territorial, que nació como garante de la solidaridad entre las comunidades de una España cuasi federal, así como auxilio legal para la enmienda, mejora y creación de proyectos legales, ha protagonizado un lento declive que ha conducido a su calificación popular como “pesada carga” para una Democracia en vías de refundación.

Actualmente muchos aluden a la potestad exclusiva del Senado para suspender las autonomías que manifiesten su clara oposición al interés general, recogida en el Artículo 155 de nuestra Constitución. Sin duda hoy al Senado le queda muy grande dicha competencia.

Los tradicionales partidos, entre los que no voy a obviar a nacionalistas, han ido colocando a sus líderes ya desgastados por diversos motivos, y han usado esta cámara para otorgarles una jubilación de oro, a la “altura de los servicios prestados”. Su decadencia endémica se ha ido fabricando lentamente, tanto como para hacerla insoportable para la ciudadanía.

Este año, con el bipartidismo luchando por no desaparecer, surge un partido de centro como Ciudadanos que, lejos de continuar con esta desidia institucional, tiene un plan para el Senado que no pasa por jubilar a nadie allí, pues ninguno de sus componentes “trae mochila”. Las políticas constructivas de este partido invitan a pensar que quieren refundar esta Cámara para otorgarle las funciones para las que nació. A partir del 20 de diciembre mucho se va a hablar del Senado, eso está claro. Ciudadanos tiene mucho que decir en la política española, por suerte.

PABLO CAMBRONERO. 

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