Colapso penal previsible.

¡Ciudadanos, corran a los Juzgados de Instrucción a presentar sus denuncias por la comisión de faltas¡. Háganlo hoy u olviden esos asuntos.

El Gobierno de la nación aprueba con su poderosa y caduca mayoría absoluta una reforma tan potente del Código Penal en vigor que deja en el olvido más absoluto tanto los derechos de víctimas e infractores como la formación adecuada a profesionales del ámbito público y privado.

Una reforma de este calado implicaría en un Gobierno con dos dedos de frente, el uso de una “vacatio legis” de la duración adecuada en la que pudiera formarse a, como mínimo, la rama funcionarial que ha e aplicar esa normativa desde el minuto 1 de su entrada en vigor.

Policías, personal de Justicia e Instituciones Penitenciarias se ven totalmente abandonados a su suerte, dejando como única solución la técnica del “ensayo-error” a los funcionarios a la hora de aplicar la normativa coactiva más importante que el Estado prevé, el “ius puniendi”. Es desolador que hoy cualquier ciudadano desconozca en gran medida lo que supone materialmente y en derecho procesal esta Ley Orgánica ya en vigor.

Muchos estarán de acuerdo con ciertas medidas como la prisión permanente revisable o la desaparición de ciertas faltas, lo que no es de recibo es la imprudencia temeraria de escudar su ley en desinformados funcionarios que la tienen que aplicar.

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar

La tragedia griega.

Grecia, en manos de su propio podemos, se lanza a un precipicio sin saber si la cuerda que le ata a la vida está sujeta a algún árbol.
Tsipras convoca un referéndum en el que va a preguntar a su pueblo si quieren acatar las medidas que Europa les impone o si siguen mostrando esa penosa rebeldía que van a pagar cara. El propio partido en el gobierno hace campaña para el NO sin siquiera tener ningún plan alternativo para nutrir su economía. Tampoco informa a los votantes griegos de lo que Europa les pide, por lo que sigue mostrando esa opacidad que sin embargo vende como decisión soberana del pueblo.
Muchos años lleva la Unión Europea tutelando a países como Grecia, que ha acostumbrado su forma de vida económica y social al padrinazgo comunitario por el que sus ciudadanos gozan de derechos que, dada su situación, son irreales.
Pero ni todos ángeles, ni todos demonios. La Unión Europea se ha convertido con el paso del tiempo en un negocio plurinacional en el que los poderosos como Alemania y Francia aumentan sus márgenes comerciales e industriales en detrimento del resto de socios que aportan y sacan mucho menos de ese gran trato más de conveniencia económica que de concepto de nación de naciones.
Las víctimas reales de tanto la gestión de sus gobernantes imprudentes como de la pertenencia a instituciones superiores carentes de alma son los griegos, que ven su futuro tan incierto como peligroso.

PABLO CAMBRONERO.

Estándar

Ritual de Apareamiento.

En una época en la que de la victoria de la competencia entre las personas se define la calidad el proyecto a ejecutar se nos plantea la cuestión de qué o quién decide qué personas son las adecuadas para ejecutar una obra o proyecto.

En plena construcción de las bases de un partido político, surge la comprensible competencia. Muchos de estos candidatos exhiben su formación y experiencia profesional como mérito inalcanzable por otros que, cargados de toda la ilusión y capacidad de trabajo, compiten con ellos.

En los prolegómenos del nacimiento de un nuevo partido político, algunas personas ilusionadas con la insegura creación de ese proyecto comenzaron a esparcir las ideas de reforma entre los ciudadanos en las calles repletas de escepticismo e incredulidad. Pero ese titánico y desinteresado trabajo resultó entendido por la ciudadanía, hasta el punto de constituir un nuevo partido político que lucha contra la maquinaria electoralista de un país marcadamente dividido en dos bandos.

Hoy, con un partido ya en funcionamiento, no son pocas las personas que sin aportar absolutamente nada exhiben sus coloridos plumajes con todos los tatuajes de una valía profesional que nadie conoce a ciencia cierta, con el único objetivo de obtener uno de los cargos obviando la ideología que representa . De la actual elección de sus representantes deprende la credibilidad del proyecto.

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar

Una posible causa.

Cuando preguntan sobre los fallos de nuestra Democracia a los españoles en julio de 2015, casi todos contestan sin dudar que la corrupción política es, junto al paro, su principal problema para el crédito de nuestro sistema.
Para analizar este problema hay que partir de la base de intentar identificar el detonante que a lo largo de los años ha provocado una cierta sensación de impunidad entre quienes han protagonizado una forma aprovechada de ejercer sus cargos públicos.
No hay que olvidar que la corrupción de los cargos públicos, aunque repugnante, no difiere en lo esencial de los comportamientos personales que gran parte de la población española ha ido ejecutando con los años, tales como compras sin IVA, pequeñas defraudaciones en el IRPF y otras conductas que aún hoy consideramos impunes y dotadas de una vergonzosa cotidianidad.
El comienzo del crecimiento exponencial de la corrupción se hizo evidente de forma piramidal. Con la descentralización del poder, sobre todo en materia urbanística, y con la desaparición de los interventores dependientes del Gobierno central, se comenzó a actuar de forma descontrolada en cada uno de los municipios y comunidades que desde ese momento ya podían recalificar, adjudicar y disponer con libertad de la contratación pública con cargo al Estado.
Esas actuaciones fueron multiplicándose auspiciadas por una bonanza económica irreal que engañó a todos los que vivimos esa temporada con la inconsciencia interiorizada de las manifestaciones de nuestros representantes políticos, que negaban bajo juramento que estuviera cociéndose una crisis casi irreparable. No se si nos lo ocultaban o si directamente no lo sabían, lo cual es todavía peor.
Ninguno de los que vivíamos esa época de oro de los salarios ridículamente altos, los préstamos hipotecarios sin freno ni cuantía y recalificación de terrenos salvaje, fuimos conscientes de que toda esa maraña terminaría con una crisis que pondría de manifiesto todos los desmanes de los que dirigían nuestras instituciones, de los que hoy somos testigos.
La corrupción endémica e institucionalizada tradicional es especialmente sensible al control que debería derivarse de esta nueva situación política, por eso es urgente que los nuevos y viejos partidos traigan consigo una reforma tan profunda de las instituciones que lleguen a centralizar el control que ha de derivarse para evitar las actuaciones descentralizadas que nos han traído a donde hoy estamos.
Todo cambio que no implique una centralización del control en la contratación y gasto público nacional tiene el evidente riesgo de volver a caer en manos de la aparente impunidad del aprovechamiento de lo público.

PABLO CAMBRONERO.

Estándar

Banderismo compulsivo.

Estos días las recién estrenadas instituciones compiten por ver quién la tiene más grande. Han puesto sus maquinarias a funcionar para adquirir las banderas arco iris más grandes y llamativas.
Hoy nuestros responsables compiten por ver quién parece más tolerante con los representados con esa bandera. Si uno la coloca en el balcón del ayuntamiento, el otro enfunda su Parlamento con la misma y la mayoría inundan las redes sociales con iconos e imágenes de ese arco iris símbolo de tolerancia.
Muy bonito, sí, pero la necesidad de exhibir esa bandera ha de pasar por la actitud de establecer un marco legal que haga innecesaria esa cantinela victimista de todos los colectivos que aún hoy sufren retraso en el reconocimiento de sus plenos derechos.
Si me pregunto el porqué de la existencia del día del orgullo gay o de la razón de que exista un día de la mujer trabajadora o tantas otras celebraciones de colectivos que han sufrido históricamente pérdida de derechos, la respuesta ha de pasar necesariamente por la situación de desigualdad que aún hoy sufren, a pesar de la constante imagen de apoyo que institucionalmente se vende, que no va acompañada de las decisiones legales oportunas para acabar con esas injustas desigualdades.
Las banderas son símbolos que pierden su valor cuando la costumbre y el uso político quiebran su sentido.

PABLO CAMBRONERO.

Estándar

Susto o muerte.

Grecia termina su larga caída con la convocatoria extrema de un referéndum en el que cada griego tiene que decidir entre perpetuar la ruina económica de toda una generación o llamar a la desobediencia y provocar su caos político, económico y social con la expulsión de la Unión Europea.
Durísima tesitura la que tiene el primer Gobierno del Podemos griego. En la primera decisión apocalíptica que han de tomar “escurren el bulto” dejando al pueblo griego la decisión más importante que este país ha tomado en décadas.
Varufakis, Tsipras y su tropa defienden esta convocatoria como una llamada a la democratización de la decisión que puede terminar con este país, tanto si se produce en uno como en otro sentido.
El progresivo acercamiento a Rusia que los dirigentes griegos han protagonizado parece que no oferta las garantías y beneficios que la Unión Europea ofrece, por ello Grecia aún no ha sido ofrecida en bandeja por Syriza al gigante ruso.
Un país que vive actualmente de los ingresos del cada vez menos abundante turismo y que tiene como medio de supervivencia su sistema de pensiones y prejubilaciones no parece que vaya a conseguir superar su situación sólo. El Presidente de Grecia prometió una desobediencia a las instituciones comunitarias e internacionales como solución a los males que asolan Grecia, pero en ningún momento informó a sus conciudadanos que de continuar con esa absurda rebeldía podría producirse el colapso de su economía y, por ende, el fracaso total del estado griego.
Ahora los ciudadanos han de elegir entre sufrir las consecuencias de unas crueles condiciones extremas impuestas por Europa a cambio de su financiación temporal o en romper con quienes les mantienen a flote y provocar el hundimiento total de su país levantando fronteras donde antes se suprimieron.
Quizás el referéndum a los griegos debería contener la pregunta de si se arrepienten de dar su confianza a quienes han gestionado su profunda crisis terminando de hundir su economía.

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar

Mi Cangurito.

Un cuerpo estrechito, bonito, adornado por las curvas interminables que la rotunda feminidad le otorga, es capaz de cambiar hasta albergar dentro una transformación tan enorme como para ser capaz de hacer célula a célula un cuerpecito humano totalmente independiente en 270 días.
Una mujer que alberga la capacidad de dar la vuelta a su existencia sólo para criar, proteger y alimentar a esa nueva vida que se convierte en el centro de nuestro ser. El milagro que diariamente se produce en cada uno de los seres que nos reproducimos en el planeta, tan natural como increíble.
Ahí camina mi precioso canguro, acoplando su pequeño cuerpo al espacio que ocupa nuestro pequeño tesoro, ese que crece dentro de ti y que empuja cada una de nuestras ilusiones sólo nutriéndose de nuestra felicidad. A veces el miedo derivado de tu falsa vulnerabilidad me aleja del disfrute de este privilegio, cada vez menos.
Anda, vive, ama, alimenta el fruto de nuestro amor que pronto respirará el aire que compartimos y dará continuidad a la existencia que hoy disfrutamos gracias a todos los que sintieron este enorme privilegio que sentimos los que esperamos la llegada de nuestra pequeña.

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar