CREANDO DEPENDENCIA.

Hoy, mientras intentaba ver una serie española, en una pausa para anuncios veo un spot en el que una joven asustada corre entre un laberinto de setos en una fría y lluviosa noche mientras la voz de un jóven varón le profiere frases tales como “vas ridícula, ¿con quién hablas?, te quiero tanto que haría lo que fuera si me dejaras”. La cara de esa joven va descomponiéndose hasta que toma la decisión de llamar al 016 y obtener la ayuda que al parecer necesita.

La lectura que yo hago inevitablemente pasa por ser consciente de que el Estado está creando auténticas minusválidas emocionales incapaces de solucionar por sí mismas este tipo de faltas de respeto o presiones psicológicas ejercidas por hombres contra mujeres.

Además anuncios como este hacen que hombres que soportan esos mismos hechos se vean total y absolutamente olvidados, tanto por la sociedad que considera al hombre como el fuerte incapaz de sufrir malos tratos, como por un Gobierno que, tristemente guiado por los electoralismos, olvida que en una pareja hombre y mujer han de ser considerados como iguales en derechos y obligaciones.

El intervencionismo del Estado en las vidas privadas está generando tutelas involuntarias en mujeres que se ven insultadas por leyes que las consideran incapaces de terminar con estas situaciones por sí mismas.

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar

PRECIO INSOPORTABLE.

La famosa crisis económica, o más bien la bajada a la realidad adquisitiva de nuestro país, ha sido tratada por el gobierno con medidas de ahorro público que, de haberlas ejecutado sobre los destinos adecuados, hubieran encumbrado al mismo al olimpo de los mejores gobiernos internacionales.

Esta situación de retroceso en el gasto público ha ido provocando que en los sectores privados y cuasiprivados se vivan situaciones de miseria que generan la indignación. Lo que en sectores como la construcción y otros supone paro, desahucios y todo tipo de pobrezas, en el sector público genera una tesitura de desabastecimiento que, en determinados servicios básicos, provoca auténtico peligro para la vida de los funcionarios, concretado en los funerales que con rabia y dolor soportamos.

Que a día de hoy nuestro Ministerio del Interior siga especulando y poniendo excusas a la hora dotar al Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil y todas las Fuerzas de Seguridad de medios de protección básicos, no hace sino acrecentar el desapego de estos Cuerpos a unos políticos que parecen haberse propuesto generar el máximo odio entre sus ciudadanos.

Como ciudadano no puedo ni quiero soportar que los que me protegen sean privados de medios de autoprotección por el vil ahorro que ello supone.

Nuestra policía está repleta de héroes que llevan décadas enterrando a víctimas de las políticas cobardes de unos u otros, es un precio demasiado alto a pagar.

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar

DESIGUALDAD NATURAL.

El machismo como tal se ha identificado en sentido peyorativo con la negación de capacidades de todo tipo a la mujer que tradicionalmente se entendían naturales en el hombre, y que, con la comprobación de que la mujer es igual de válida o en ocasiones más, se ha identificado con ese nombre.

La existencia del machismo entre hombres y mujeres es evidente, pero parece que en los últimos tiempos se ha ampliado tanto el término en sí, que ha provocado que sus límites se difuminen hasta un límite en el que deja de tener sentido. Unos llaman machismo al hecho de recibir una pregunta sobre la vida de su mujer, y otros lo llaman a establecer una cuota de mujeres para cualquier puesto público en el que sean minoría.

Evidentemente la desigualdad natural que existe entre hombres y mujeres a la hora de la constancia en los estudios y otras capacidades siempre estará ahí, nos guste o no, lo que no veo lógico es que la palabra “machista” se use sectariamente para vilipendiar a quien es consciente y manifiesta la real desigualdad natural entre hombre y mujer que no atañe a sus aptitudes, sino a su biología.

Debemos ser  iguales en derechos y obligaciones, nada más y nada menos.

PABLO CAMBRONERO.

Estándar

FRIVOLIDAD IMPRUDENTE.

Hay desahucios que, por sus circunstancias, resultan especialmente dolorosos si los adornan de un conjunto de circunstancias que tocan el corazón de quienes admiten todas las conclusiones que las televisiones ponen frente a nuestros ojos, que arden de odio y venganza.

Si una señora octogenaria, cobrando una ínfima pensión, es desahuciada de un piso de propiedad municipal por la aparente imposibilidad de hacer frente al pago del alquiler social, a todos nos hierve la sangre.

El problema se detecta cuando una televisión, para hacer el máximo escarnio público de esta vergonzosa situación, entrevista a la señora que, debido a su edad e inocencia, es totalmente sincera en sus respuestas. La afectada habla de que le recomendaron no pagar el alquiler como medida de presión, asimismo manifiesta que siempre le han ofrecido otra vivienda por la que pagar una ínfima cantidad de dinero, pero que “por los consejos de asesores” hasta su salida en televisión no lo había aceptado.

Sin duda el problema de los desahucios es demasiado grave como para que cuatro frívolos  incautos quieran conseguir cuota de “share” a costa de usar a ciudadanos que sufren dificultades económicas graves. Existen muchos casos denunciables de injusticias sociales derivados de las gestiones estatales, autonómicas y locales como para que “fabriquen” víctimas que no lo son tanto.

PABLO CAMBRONERO.

Estándar

ALEGRÍA DE MORIR.

Leer la crónica de las últimas horas de un hombre  me hace sentir pena. Pena de quienes mueren súbitamente y no llegan a experimentar el apagado paulatino de un marchito cuerpo que valora cada rayo de luz como un tesoro infinito.

El poder experimentar cómo la muerte se adueña de tu cuerpo es un privilegio, siempre y cuando el dolor físico no turbe esa experiencia tan natural como nacer o reproducirse.

La sensación de abatimiento de quienes pierden a un ser querido es inevitable y totalmente comprensible, pero ello no debe alejarnos de la realidad de una existencia finita abocada a la desaparición e integración en la tierra que nos ha dado el privilegio de respirar su aire, experimentar su sabor y olor, mojarnos con su lluvia y broncearnos con su sol.

El cerebro humano es un órgano muy curioso, hoy, tras leer esa crónica veo cada mililitro de aire que entra en mis pulmones, el suelo que piso inconscientemente hoy es mi cómplice, ese sol que normalmente evito ilumina cada poro de mi piel y  siento cada gota de lluvia como alimento de mi alma deshidratada. ¡Qué buen día para nacer, vivir y morir!

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar

CAVA ESPAÑOL.

Parece que a los empresarios catalanes les importa mucho más el dinero que la absurda guerra de Mas y Junqueras contra todos. Freixenet, obviando intencionadamente la tan ansiada independencia, ha creado su famoso “spot navideño” con un mensaje claro de unidad en la pertenencia de Cataluña al resto de España.

Sin duda en sus burbujeantes mentes pesa mucho más la amenaza de boicot a su producto de su principal consumidor, (que sin duda es España), que el sentimiento de victimismo ofendido fabricado por los independentistas como vetusta y cobarde estrategia que fomenta el odio y la separación del país que les ha dado los privilegios que hoy ostentan, España.

Se está poniendo de manifiesto que cada vez más colectivos y empresas ven con rechazo las estratagemas de de CIU y ERC, habida cuenta de que ya se ha verificado que corresponden al firme establecimiento de una cortina de humo que establece una densa niebla sobre la pésima y dudosa legalidad de la gestión del Gobierno de la Autonomía catalana.

Aunque sólo sea por dinero, parece que esta empresa se ha posicionado en el apoyo de una unión que puede costarle cara en esa comunidad, por ello y como recompensa a esa valentía volveremos a disfrutar de esta marca de cava en nuestras casas esta navidad.

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar

DESOBEDIENCIA BENEFACTORA.

El desacuerdo entre Ciudadanos y UPyD ha escenificado una situación de desconfianza entre los partidos en los que tienen depositada su fe el sector de la población que cree en regeneración democrática sin ruptura caótica del sistema.

Con independencia de las condiciones que se establecieron por uno y otro partido, este desacuerdo huele a un absolutismo en una vieja dirigente que constituyó un partido ilusionante tras sus estrepitosos fracasos en otros mayores lares.

Tanto Sosa Wagner como otros muchos dirigentes magentas han defendido, incluso a costa de sus cargos, un pacto con Ciudadanos como alternativa a rancios y absurdos. La famosa tercera vía aglutina todo el sector poblacional que, descontento con la gestión actual, no se vende a un proyecto destructor de nuestros derechos y valores.

El partido de Albert Rivera cada vez genera más ilusión en todas las ciudades en las que se ha implantado, de hecho, esta fracasada tentativa de pacto ha puesto de manifiesto que muchos magentas se encuentran más próximos ideológicamente a Albert Rivera que a Rosa Díez y su rancia cúpula.

Quizás sea hora de animar a quienes quieren unirse al proyecto naranja a cambiar de color sus ilusiones, para constituir esa tercera vía que demócratas convencidos pedimos a gritos.

PABLO CAMBRONERO. 

Estándar